RETORNO A CERDEÑA Verano del 2025

EMBARCACIÓN: TAINO (Velero Oceanis 523)

La isla de Cerdeña ha sido visitada por el TAINO en muchas ocasiones, ya que es un punto de recalada inevitable cuando uno navega hacia la península Itálica, Grecia, Malta o Croacia, pero dispone de tal cantidad de puertos, calas de gran belleza y aguas cristalinas, que nunca te cansas de recorrerla. Además, la amabilidad de sus gentes, la variedad y calidad de su comida la hacen siempre atractiva.

El Taino zarpó de Jávea al atardecer del 18 de Julio, con la idea de navegar solo por la isla de Cerdeña, disfrutando este año de navegaciones cortas, con la certeza de poder encontrar atraque en los puertos de la isla cuando fuera necesario. Navegar hasta Cerdeña es una meta asequible para casi todos los navegantes. Con la ayuda de las predicciones meteorológicas existentes y los sistemas de localización, se puede soñar con conocer la segunda isla más grande del Mediterráneo. Navegamos 200 millas desde Menorca hasta el espectacular paso Fornelli que separa la isla de Asinara de la costa norte de Cerdeña, con buen viento de través y mar plácida.

Decidimos comenzar el crucero a mediados de Julio para evitar los fuertes vientos dominantes de la zona. Seguimos subiendo hacia el norte, al estrecho de Bonifacio, pero como las previsiones del tiempo eran malas para la costa oeste (como casi siempre), nos dirigimos al archipiélago de la Maddalena, que es un precioso grupo de islas que se encuentra al noreste de Cerdeña.

Encontramos atraque en Porto Massimo cuyas maravillosas aguas azules siguen impresionándonos. No obstante nos pareció muy caro para los pocos servicios que ofrecía. Cerca de este puerto hay una cala llamada Spalmatore, que dispone de boyas para pernoctar y está muy protegida, con precios más asequibles. Desde este puerto, recorrimos la Costa Esmeralda, muy famosa por sus aguas color turquesa pero absolutamente abarrotada de grandes yates a motor que ocupaban la mayor parte de las calas y producían un oleaje muy incómodo.

Sin detenernos por esta costa, nos dirigimos a Porto Portisco. Además de las buenas y cuidadas instalaciones de que dispone, debemos resaltar la pericia y disposición de los“ormegiatore” que nos ayudaron con dos embarcaciones neumáticas. Con su ayuda pudimos evitar colisionar con varios barcos dentro del puerto, ya que una fuerte racha de viento desplazó al Taíno contra ellos, sin poder usar el motor para maniobrar, por haberse enganchado nuestra hélice en las amarras de otro barco.

Fuimos recorriendo la costa oriental de Cerdeña hacia el sur, encontrando atraque en los puertos de Olbia, donde nos refugiamos dos días por un fuerte temporal de viento, Porto Coda Cavallo, San Teodoro (recientemente abierto), La Caletta, Santa María Navarrese, Cala S ́Asta, Porto Corallo, Marina Villasimius y Cágliari. Nos sorprendió la facilidad para conseguir atraque en todos estos puertos, lo que en años anteriores había sido imposible.

 

Tuvimos un incidente a la salida del puerto de La Caletta, ya que tocamos fondo en una zona donde el programa de navegación Navionics indicaba cinco metros de profundidad. Fue necesario bucear, para buscar la forma de desencallar la quilla, y conseguimos hacerlo moviendo las piedras que entorpecían la maniobra.

Después de visitar Cágliari, seguimos por la costa sur hasta llegar al puerto de Calasetta, en la isla de S.Antíoco, donde repostamos combustible y comida para iniciar la travesía de vuelta hacia las Baleares.

Con poco viento y más motor del deseado, llegamos al norte de Menorca y al intentar repostar agua en el puerto público de Fornells, surgió un nuevo incidente desagradable. Acudió la autoridad portuaria, y NO NOS PERMITIÓ REPOSTAR AGUA, por ser una embarcación de eslora superior a 12 metros. Ante el trato recibido, presentamos un escrito de protesta a la Jefatura de Puertos de Illes Balears, cuyo contenido se puede leer en el diario de abordo. Señalar que a fecha de hoy no hemos recibido contestación. Dejamos Menorca, y bordeamos la costa este de Mallorca. Pudimos comprobar, al igual que en Cerdeña, la gran facilidad para conseguir atraques en los puertos de Porto Colom, Sa Rápita y en el Real Club Náutico de Palma. Pensamos que pudo ayudar a ello, el adelantar el crucero doce días con respecto a otros años, aunque a pesar de este adelanto, no conseguimos evitar los fuertes vientos del noroeste en el estrecho de Bonifacio, como era nuestra intención.

Armador: José Manuel Momparler.

Tripulación: Vicente Reig, José Luis V Almazán, Salvador Lopez, Aurora Gonzalez, Mabi Castro, Lola Palmero.

 

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